El principio de incertidumbre, la novela perfecta para el otoño

Recomendaciones de otoño: entre castañas, lluvia y un buen libro

El otoño y la nostalgia de las pequeñas cosas

A mi madre y a mí nos gustaban las castañas asadas. Cuando era niña, más que comerlas, me gustaba la sensación del papel caliente entre las manos, el olor a tostado y los días que se volvían más fríos y húmedos para anunciar el invierno.

Mi madre podía pelarlas recién sacadas del fuego. Tenía unas manos duras y curtidas, manos de mujer que había trabajado mucho. Sacaba una castaña humeante del cucurucho, la pelaba y nos la daba. No reparé en eso hasta hace poco. Entonces me parecía natural que ella no comiera, que nosotros siempre fuéramos primero.

El otoño tiene algo de nostalgia: los colores ocres, los árboles que se desnudan dejando caer las hojas, las tardes más cortas y oscuras. Son tardes para ponerse un pantalón ancho, una camiseta gastada y acurrucarse en el sofá. Me gusta leer mientras afuera el verano queda atrás.

Libros que huelen a otoño

Antes, cuando los niños eran pequeños, solo podía leer por la noche, cuando ya estaban acostados. Ahora disfruto esos ratos de lectura tranquila, acompañada del sonido de la lluvia o del silencio.

Pensando en todo esto, me vienen a la mente lecturas que me provocan cierta nostalgia. Clásicos que me llegaron al corazón… o me aterrorizaron.

“Las cosas que perdimos en el fuego”, de Mariana Enríquez

Un descenso al horror más real y cotidiano, donde lo monstruoso no vive en las sombras, sino en las calles y en las cicatrices.

“Misery”, de Stephen King

Una historia angustiante que te atrapa desde la primera página y no te suelta, con una tensión tan real que casi se puede sentir el crujido de los huesos.

“La sombra del viento”, de Carlos Ruiz Zafón

Una carta de amor a los libros envuelta en misterio, donde las palabras abren puertas al pasado y la ciudad de Barcelona se convierte en un laberinto de secretos y belleza.

El principio de incertidumbre: la lectura perfecta para este otoño

Y quién sabe… quizá entre páginas, lluvia y castañas calientes, aún encuentres un momento para leer “El principio de incertidumbre”.

Esta novela es un thriller psicológico hipnótico, de los que se devoran en dos tardes y dejan más preguntas que certezas. Su historia juega con los límites entre la verdad y la percepción, entre lo que creemos controlar y lo que simplemente sucede.

Ideal para quienes disfrutan de los libros que invitan a reflexionar más allá de la última página, El principio de incertidumbre es una lectura que acompaña, remueve y atrapa, perfecta para las tardes frías de octubre.

Un otoño para leer y dejarse llevar

Quizá el otoño ya no sea tan frío ni tan largo como antes, pero sigue siendo una estación para detenerse.
Para leer despacio, mirar por la ventana y dejarse envolver por las historias.

Feliz otoño, y feliz lectura. 🍂

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